Colección: Anticaída

Perder entre 50 y 100 cabellos al día es normal. El problema empieza cuando la caída se vuelve visible: más pelo en la almohada, en la ducha, menos densidad en la coronilla o entradas que avanzan.

El cabello crece por ciclos —una fase de crecimiento larga y una de caída— y casi todos los tratamientos anticaída trabajan sobre lo mismo: prolongar la fase de crecimiento para que el ciclo no se acorte. Por eso los activos que funcionan son los que actúan sobre ese mecanismo: Serenoa serrulata, adenosina, zinc, biotina y aminoácidos como la L-cistina.

Y por eso también hay una regla que conviene saber antes de comprar: los resultados se ven desde el tercer mes, no antes. No es marketing conservador, es la duración del ciclo capilar. Quien abandona a las cuatro semanas no alcanzó a darle al producto la oportunidad de actuar.

Acá reunimos champús y acondicionadores de uso diario, ampollas y sprays de aplicación tópica, y cápsulas que trabajan desde adentro. Lo tópico y lo oral se potencian: el protocolo completo rinde más que cualquier producto por separado.